miércoles, 1 de agosto de 2012

PERSONALIDAD DEL MES


LEÓNIDAS BARLETTA.  
30 de agosto de 1902- 15 de marzo de 1975. 
UN INTELECTUAL militante en la reivindicación social.

  AUTOR: Prof. Ricardo Lopa




Al igual  que Castelnuovo y Yunque, es considerado uno de los autores más representativos del Grupo Boedo. En su libro Boedo y Florida, una versión distinta, editado por Metrópolis en 1967, fija su posición y sostiene que Boedo tenía como función despertar las conciencias. Afirmando que tanto el arte como la actividad intelectual están  orientadas al progreso de la humanidad y no a la mera contemplación de minorías privilegiadas como Florida.
Boedo exigía el arte para la revolución. De esta manera su estética se contraponía a la de los martinfierristas (La Revista Martín Fierro, eje de reunión del Grupo Florida, fundada en Febrero de 1924. Su primer director fue Evar Méndez ) que sostenían una supuesta independencia artística.

Con el Teatro del Pueblo, que fundó en noviembre de 1930, inició Barletta la gesta del teatro independiente con la obra de Martínez Estrada Títeres de pies ligeros. Hasta entonces no había escuela de actores ni de arte escénico. El elenco debutó en el cine teatro social de Villa Domínico. Después estaría en varios lugares -incluso en el teatro Corrientes, donde hoy está el teatro General San Martín-hasta instalarse en Diagonal Norte.

El día de la inauguración, Barletta cortó el tránsito, tocando una campana para llamar la atención. Raúl Larra lo llamó "el hombre de la campana". No sólo actuaban en la sala: daban funciones en las plazas y hasta montaron una obra griega en los lagos de Palermo.

Perteneció a un tiempo de ideales, inteligencia, pasiones, ingenio. Su generación, la del 22, dio a la literatura, a la poesía, a la plástica, figuras trascendentes. Desde las barricadas del grupo de Boedo, en el café "El Japonés", en Boedo y Carlos Calvo, o en el almacén "Piaggio", Barletta polemiza ardientemente con el grupo de Florida.
"Ellos querían -decía Barletta- la revolución del arte. Nosotros queríamos el arte para la revolución".

Cierta vez, un coronel lo desafió a duelo, ofendido por un encendido editorial. Le repuso: "Acepto. Usted me desafía a duelo con las armas. Yo lo desafío a usted a escribir". 

El grupo de Florida se disolvió alrededor de 1927. El de Boedo muere con la revolución del 30. Girondo le envía una tarjeta: "Chau, Camorrero Mayor de Buenos Aires". Antes de que estos dos grandes movimientos literarios llegaran a su fin, Arturo Cancela trató de unirlos. "Podrían llamarse -propuso- Floredo". Barletta contestó: "De acuerdo, siempre que se llame Boerida".


De todos los libros que publicó, cuyos protagonistas reviven al hombre y sus soledades y miserias, "Historia de perros" - que integra la trilogía "Vientres trágicos" y "Los pobres" -  es una historia a la que vuelvo siempre.
Fue secretario de redacción de la revista Claridad y fundó y dirigió el periódico cultural Propósitos, una singular tribuna de la izquierda independiente argentina de mediados del siglo XX.
A través de diarios y revistas dio a conocer artículos en los que defendía el valor de la literatura como testimonio y denuncia de los problemas sociales. Es autor de obras dramáticas como Odio (1931) y La edad del trapo (1952). Escribió también relatos y novelas: Cuentos realistas y canciones agrias (1923),Vientos trágicos, María Fernanda (1924), Los pobres (1925), Vidas perdidas, Royal circo (1926) y, sobre todo, Cuentos del hombre que daba de comer a su sombra (1957).
A lo largo de su vida trabajó mucho en los más diversos oficios. Fue albañil, boxeador, pintor de brocha gorda, viajante de comercio, estudiante de medicina y hasta monaguillo, en la iglesia del Pilar.
"Barletta nació para nadar contra la corriente", dijo Soler Cañas. Arrollador, empeñoso, libró todas las batallas que le presentó la vida, que no fueron pocas. Quizá una de las más duras haya sido la amputación de una de sus piernas, en los finales de su vida.

Como tantos escritores, poetas, plásticos, Barletta también pertenece a la oscura categoría de los Grandes Olvidados.
Intentando suplir la omisión la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo, con la adhesión de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al recordarse el Centenario del natalicio del escritor, realizó un acto conmemorativo, en cuyo transcurso se impuso el nombre de Esquina Leónidas Barletta a la intersección de la Av. Boedo y Pasaje San Ignacio (SO)




Bibliografía:
Leonardo Candiano-Lucas Peralta. “Boedo: Orígenes de una literatura militante” Ed. del CCC. 2007
Cora Cané, “Ser de buenosayres”



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