jueves, 1 de noviembre de 2012

PERSONALIDAD DEL MES DE NOVIEMBRE


GUILLERMO FACIO HEBEQUER (1889-1935)

Autor: Prof.  Ricardo LOPA 
















El conventillo





Nace en Montevideo, pero desarrolló su tarea de artista plástico – pintor y grabador- en Argentina.
“Fue allá por el año 1912 o 1913 – según su propio relato – en una conferencia obrera en Barracas, conocí a dos muchachos pintores: Del Villar y Torre. Los vi pintar …Quedé deslumbrado…Junto con ellos y con Torre Revello…, instalamos un taller sobre la Ribera de la Boca y comenzamos a estudiar. Pronto fue de la partida Adolfo Montero… y el grupo se engrosó con la llegada de Acchiardi, Shaw y otros. A pocas cuadras vivían Stagnaro, Quinquela y Filiberto, con quienes intimamos rápidamente. No lejos de nuestro taller se instaló otra colmena: Palazzo, Arato y Riganelli, estudiaban en ella. Subiendo hacia Barracas, estaba Bellocq. Una profunda afinidad psicológica nos unió. Éramos, lo que entonces se llamaba ‘pueblo’. En 1918, tomamos parte activa en el ‘movimiento revolucionario’ que creó la Sociedad Nacional de Artistas. Hasta esa fecha habíamos vivido en el puerto, íntima vinculación con los obreros que lo poblaban. Habitábamos en los mismos casuchones sucios e inhospitalarios. Frente a ese mundo doloroso, del trabajo y la miseria social, se hizo luz en nosotros el artista. Algo había superior a la plástica y al arte y ese algo era la criatura humana”
Hacia 1919, nuclea a esos jóvenes interesados por la escultura (Riganelli), la pintura (Vigo, Quinquela Martín y Arato), el grabado (Bellocq), y la música (Juan de Dios Filiberto y Enrique Santos Discépolo) en su taller de Parque de los Patricios, pudiendo entenderse a ese grupo como uno de los antecedentes de “BOEDO”, por su definición en favor del arte social. Se consideran “Artistas del pueblo”. Realizan su arte al margen de las capillas predominantes y de las galerías artísticas, aportando sus dibujos a periódicos y revistas de izquierda. Hebequer y sus compañeros crearon el Salón de los Independientes, el mismo año en que fundaron la Sociedad Nacional de los Artistas (1918). Estaban decididos en romper con la barrera existente entre arte y pueblo, y este intento es el más importante legado del movimiento. Ese año, arman una exposición bajo el nombre “Primer Salón de Artistas Independientes”, sin jurado y sin premios.
“No volví a hacer exposición de mis obras – recuerda en su “Autobiografía”-, hasta diez años después, en Amigos del Arte (1929)”. Muy esporádicamente realiza exposiciones, como en 1931, cuando expone en el “Salón de Grabadores Argentinos”, en el Museo de Bellas Artes y en 1932, en el Concejo Deliberante. “Incómodo dentro de la pintura, volví al grabado…Grabo sin descansar y en 1933, cuando salgo a la calle, es la calle verdadera. Cuelgo mis grabados en clubes, bibliotecas, locales obreros”

Entre sus cuadros más importantes puede citarse la serie “Esta es tu historia, compañero”, donde expresa diversas facetas de la vida de un trabajador. Los títulos de otras obras evidencian su compromiso con los explotados: “La huelga”, “En la fundición”, “Escenas de trabajo”, “El conventillo”, “La mala vida”, “Apuntes de la calle”, “Bandera roja”, “Carne cansada”, “Los carboneros”.
Participa en la fundación del Teatro del Pueblo, colaborando con Leónidas Barletta. Escribe críticas de arte y comentarios en diversas revistas de izquierda como “Los pensadores” y “Claridad”.
Entre las revistas y diarios que ilustró Facio Hebequer se cuentan Contra, La Montaña, La Protesta, La Nación y La Prensa. Para no depender económicamente de su producción artística, Facio trabajaba en la casa de remates Bullrich

1935. Fallece en Buenos Aires, a los 46 años de edad.

Bibliografía
Galasso, N. Los malditos. Volumen 1
De Santillán, D.A. Gran Enciclopedia Argentina.
Monzón, H. Revista La Opinión


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